PLAN NACIONAL DE DESARROLLO GANADERO 2017-2027

APUESTA POR LA GANADERÍA

El Perú es un país que tiene 32 millones de habitantes, distribuidos en la costa, sierra y selva. Varios millones de ellos, viven en zonas alto andinas, en espacios geográficos a 3,200 metros de altura sobre el nivel del mar, realizando actividades productivas para el sustento diario de los peruanos. Es allí, donde millones de peruanos anónimos, la mayoría pobres, a veces soportando las inclemencias del tiempo, sin apoyo y con perseverancia, desarrollan la actividad más importante de sus vidas, primero para subsistir, para educar a sus hijos y generar alimentos para el país y para exportar a otros mercados.
Me refiero a los peruanos, pequeños productores que realizan su actividad ganadera, muy importante para nuestras vidas y de la humanidad. Por ello, el Presidente Pedro Pablo Kuczynski, desde sus primeros días de gobierno, tomó la decisión de impulsar esta actividad en el país y, con esa propuesta, creamos la Dirección General de Ganadería.

Los frutos no se han dejado esperar. A sólo un año de existencia, la Dirección General de Ganadería, ha realizado diversas actividades y proyectos para promover y apoyar el desarrollo ganadero. Asimismo, ha elaborado el Plan Nacional de Desarrollo Ganadero, un instrumento de política diseñado para impulsar el sector y dar soporte a los peruanos que trabajan en esta importante actividad.
Este es un documento orientador, que plantea estrategias basadas en la experiencia de las tendencias mundiales, buscando mejorar la calidad de sus productores y generar el emprendimiento en la crianza de vacunos, ovinos, camélidos y animales menores de calidad; fuentes de ingresos para millones de familias en el país.
El Gobierno, a través de la Dirección General de Ganadería, apoyará en la comercialización de productos y la apertura de nuevos mercados locales, nacionales e internacionales, para impulsar la situación económica de los productores y mejorar sus condiciones de vida; con trabajo y producción rentables.
Dentro de este marco, el Ministerio de Agricultura y Riego, ha decidido también impulsar una ganadería sostenible, que involucra la alimentación, sanidad, infraestructura, manejo y mejora en la gestión. Por ello, promovemos la recuperación de las praderas nativas y la siembra de pastos cultivados, con la puesta en marcha del Programa Nacional de Pastos y Forrajes, importante para mejorar la calidad; y la producción ganadera.
El PNDG se ha concebido en el marco del Plan Agro Próspero que realizamos en el Gobierno. Por ello, sus acciones se orientan con preferencia a los pequeños y medianos ganaderos, y en las zonas más pobres del país. De esa manera, tendrá una gran contribución a la reducción de la pobreza rural.
El plan tiene objetivos y metas claras, que para lograrlas, requieren del trabajo conjunto de las entidades del MINAGRI debidamente articuladas con los gobiernos regionales y locales. Sólo el trabajo conjunto permitirá cumplir con las aspiraciones de las poblaciones tantas veces postergadas y olvidadas; y así podremos hablar de desarrollo inclusivo, con paz y justicia social.
José Manuel Hernández Calderón
Ministro de Agricultura y Riego.

Este es un documento orientador, que plantea estrategias basadas en la experiencia de las tendencias mundiales, buscando mejorar la calidad de sus productores y generar el emprendimiento en la crianza de vacunos, ovinos, camélidos y animales menores de calidad; fuentes de ingresos para millones de familias en el país.
El Gobierno, a través de la Dirección General de Ganadería, apoyará en la comercialización de productos y la apertura de nuevos mercados locales, nacionales e internacionales, para impulsar la situación económica de los productores y mejorar sus condiciones de vida; con trabajo y producción rentables.
Dentro de este marco, el Ministerio de Agricultura y Riego, ha decidido también impulsar una ganadería sostenible, que involucra la alimentación, sanidad, infraestructura, manejo y mejora en la gestión. Por ello, promovemos la recuperación de las praderas nativas y la siembra de pastos cultivados, con la puesta en marcha del Programa Nacional de Pastos y Forrajes, importante para mejorar la calidad; y la producción ganadera.
El PNDG se ha concebido en el marco del Plan Agro Próspero que realizamos en el Gobierno. Por ello, sus acciones se orientan con preferencia a los pequeños y medianos ganaderos, y en las zonas más pobres del país. De esa manera, tendrá una gran contribución a la reducción de la pobreza rural.
El plan tiene objetivos y metas claras, que para lograrlas, requieren del trabajo conjunto de las entidades del MINAGRI debidamente articuladas con los gobiernos regionales y locales. Sólo el trabajo conjunto permitirá cumplir con las aspiraciones de las poblaciones tantas veces postergadas y olvidadas; y así podremos hablar de desarrollo inclusivo, con paz y justicia social.
José Manuel Hernández Calderón
Ministro de Agricultura y Riego.

I Presentación

Alberto Barron Lopez – Director Dirección Nacional de Ganadería

La actividad ganadera es de fundamental importancia para el área rural y la seguridad alimentaria del país.
Esta actividad genera empleo e ingreso a 1.8 millones de familias, que equivalen a 7.6 millones de personas, y representa el 40.2% del Valor Bruto de la Producción (VBP) del Sector Agropecuario. Por otro lado, en el periodo 2007 al 2016, el subsector ha mostrado una tasa de crecimiento anual de 5.2% (MINAGRI, 2017).
Sin embargo, también se observan bajas tasas de crecimiento para algunas especies, así como diferencias en los niveles tecnológicos y acceso a servicios ganaderos.
En la última década, el VBP tuvo una elevada tasa promedio anual de crecimiento en la actividad avícola (7.6%), con moderado crecimiento en porcinos (3.4%), vacunos (3.2%) y alpacas (2.9%); un limitado crecimiento en llamas (0.6%), y una tasa negativa en ovinos (-0.2%) y caprinos (-1.3%). El mayor crecimiento en la actividad avícola y porcina se debe, en parte, a su buen nivel tecnológico y producción a gran escala; condiciones que contrastan con los sistemas de crianza de las otras especies como vacunos, ovinos, camélidos, caprinos, y cuyes; donde los productores son principalmente pequeños y medianos, con bajo nivel tecnológico y limitado acceso a servicios ganaderos.
En general, se observa que a nivel de pequeños y medianos productores existen bajos rendimientos, notándose altas brechas productivas, tecnológicas y de infraestructura. Para mejorar estas condiciones, se
requiere la participación articulada de todos los entes del subsector en base a planes concertados.
Ante este escenario, surgió la necesidad de elaborar el Plan Nacional de Desarrollo Ganadero 2017-2027, conducente a reducir las inequidades o brechas que no permiten incrementar los ingresos de los productores.
El diagnóstico se realizó a través de 4 paneles de expertos y 16 talleres macro regionales organizados en coordinación con los Gobiernos Regionales y Locales, organizaciones de productores y el MINAGRI; bajo la
conducción de la Dirección General de Ganadería, con el acompañamiento de las Direcciones Generales de Políticas Agrarias y de Seguimiento y Evaluación de Políticas, y el apoyo metodológico de la FAO.
El proceso de diagnóstico permitió conocer el interés y expectativa de los propios productores y de los actores públicos y privados, bajo un trabajo participativo y consensuado, para así asegurar el empoderamiento de
los involucrados respecto al documento final.
El Plan está basado en 5 ejes fundamentales: (1) Gestión de los recursos naturales, (2) Producción Ganadera, (3) Valor agregado, (4) Cobertura de servicios para el acceso al mercado e (5) Institucionalizad. A partir de
éstos, se han establecido objetivos y metas, estrategias generales y específicas para cada cadena productiva; considerando las tendencias mundiales y el diagnóstico ganadero nacional.
José Alberto Barrón López
Director General de Ganadería

EJES ESTRATÉGICOS

II. TENDENCIA MUNDIAL

Se ha realizado un análisis de la situación de los pastos y las diferentes especies ganaderas en el mundo, con la finalidad de establecer sus tendencias a futuro, las cuales impactarán en el desarrollo de esta actividad en el Perú.
La superficie mundial de pastizales viene sufriendo una pérdida anual del 0.3%, siendo actualmente de 3,279 millones de hectáreas. La pérdida se debe principalmente a la desertificación, expansión de la agricultura, emigración e inseguridad alimentaria (FAO, 2012). Las únicas regiones que tienen tasas de crecimiento positivas son América del Norte (0.15%) y del Sur (0.12%). Por otro lado, el mercado mundial de semillas de pasto tiene una tasa anual de crecimiento de 9.8%, siendo América del Norte y Europa los principales productores (66% del total). En América Latina, el 80% de las importaciones de semillas se dirigen a Perú y Argentina.
La población mundial ganadera tiene una tendencia positiva, sin embargo, como se puede observar en el gráfico 1, todas las especies tuvieron tasas positivas (Aves, 2.5%, Caprinos, 1.0%, Porcinos, 0.9% y Vacunos, 0.5%) mientras que la población de ovinos tuvo una tasa negativa (-0.1%). En general, de los países con mayor población ganadera, se observa que los países asiáticos y algunos de Latinoamérica tienen tasas de crecimiento positivas, mientras que en la Unión Europea y Norteamérica, la tasa
es negativa.

III. DIAGNÓSTICO NACIONAL

En este apartado se presenta la información de las tendencias de población, producción y consumo de las principales cadenas ganaderas, para a continuación describir la situación actual de las mismas en función a los ejes identificados en el árbol de problemas que se muestra al final del capítulo (Figura 1).
3.1. Tendencia
En el Perú existen 2.3 millones de unidades agropecuarias, de las cuales crían al menos una especie ganadera 1.8 millones, encontrándose el 68% en la Sierra, 19% en la Selva y 13% en la Costa (CENAGRO, 2012). La superficie de pastos naturales en el 2012 fue 18 millones de hectáreas (CENAGRO, 2012), 13% más que lo reportado en 1994 (CENAGRO, 1994), evidenciándose una tasa de crecimiento promedio anual de 0.36%.
La población ganadera, como se puede observar en el gráfico 4, ha tenido una tasa de incremento anual positiva para las Aves (1.4%), Alpacas (1.7%), Porcinos (0.2%) y Vacunos (0.1%), mientras que Ovinos y Caprinos muestran tasas negativas de -3.5% y -0.1% respectivamente.
La producción de carne a nivel nacional se observa en el gráfico 5, en el cual se evidencia un crecimiento importante en Aves (7.0%), seguido de Alpacas (2.3%), Vacunos (1.9%), Porcinos (1.7%) y Ovinos (0.1%), en el
caso de caprinos la tasa fue decreciente (-1.2%).

3.2.2. Productividad por especie
VACUNOS


La población total de vacunos en el Perú es de 5.2 millones
de cabezas (CENAGRO, 2012) observándose un incremento
de 14.7% y 35.3% en comparación a los años 1994 y 1972,
respectivamente. El 63.9% de los vacunos son Criollos,
siendo las razas predominantes Brown Swiss (17.6%),
Holstein (10.3%) y Cebú (3.4%). El 73% se encuentra en la
sierra, 12% en la costa y 15% en la selva (CENAGRO, 2012).
La población de vacas en ordeño es 893,769 cabezas
(MINAGRI, 2017), mostrando un ritmo de crecimiento
anual de 1.9% (periodo 2007-2016); siendo las regiones
con mayor población Cajamarca (17.7%), Puno (11.41%)
y Cusco (9.05%). En este periodo, las regiones con mayor
tasa promedio de crecimiento fueron Cusco (11.6%), San
Martín (9.1%) y Tumbes (6.6%) (MINAGRI, 2017).
Las cuencas lecheras más productoras son Cajamarca
(18.2%), Arequipa (17.9%) y Lima (17.8%); sin embargo,
las regiones con las mayores tasas anuales de incremento,
en los últimos 10 años, son Ica (11.65%), Cusco (10.54%)
y Junín (10.46%) (MINAGRI, 2017).

El consumo anual de leche es 87 kg/persona/año, habiendo mostrado
un incremento anual de 2.88% (periodo 2007-2016) (MINAGRI, 2017). No obstante, la FAO recomienda un consumo de 120 kg/persona (FAO, 2017) quedando una brecha de 33 kg. Por otro lado, las importaciones de leche en polvo han crecido a una tasa promedio anual de 10.3% (periodo 2007-2016), lo que puede deberse al aumento de la demanda nacional de leche; mientras que, las exportaciones de leche evaporada también han incrementado en 4.7% anual (MINAGRI, 2017).
Las regiones con mayor producción de carne muestran tasas de crecimiento anuales positivas (Cajamarca, 1.58%; Lima, 0.06% y Puno, 1.45%) (MINAGRI, 2016); asimismo, el peso promedio de carcasa ha crecido en 0.21% anual alcanzando los 140.8 kg/animal, (MINAGRI, 2017). En los últimos 10 años, el precio ha mostrado una tasa de crecimiento anual de 4.29%. Por otro lado, se importaron 3,327 toneladas de carne en el 2016, 10.39% menos que el 2015 (SUNAT, 2017). Asimismo, en el 2016 se exportaron 27 toneladas, exhibiendo una tasa promedio anual de
-1.51% (MINAGRI, 2017).
Para mejorar el ganado lechero, los criadores recurren a la compra de vacas mejoradas de los productores más representativos en la región y a la aplicación de la inseminación artificial con el uso de semen nacional e
importado. Entre los principales problemas resaltan: la escasez de animales genéticamente mejorados, el uso limitado de registros genealógicos, productivos y reproductivos como herramientas de selección; y la desconfianza en el uso de pajillas por su procedencia y conservación. Existen bancos de semen de razas especializadas; sin embargo, en la mayoría de hatos se utiliza la práctica de monta natural.
La alimentación es a base de forraje y pastos cultivados permanentes en la costa y sierra, respectivamente; suplementando, en algunos casos, con alimento balanceado para lograr expresar el mayor potencial
productivo.
Las enfermedades más comunes son la anaplasmosis, piroplasmosis y rabia en la selva; mientras que, en la sierra es la fasciolasis. Las enfermedades zoonóticas de mayor relevancia son la tuberculosis, brucelosis e hidatidosis.
El SENASA cuenta con programas oficiales de salud animal para el control y erradicación de la brucelosis y tuberculosis bovina; así como, de prevención y control de ántrax, carbunco sintomático, edema maligno, rabia de los herbívoros, enfermedades parasitarias, y de vacunación frente a aftosa en zonas de posible incidencia.

3.2.3. Valor agregado

Respecto a la carne, los ganaderos venden sus animales, mayormente en pie, a los intermediarios, quienes fijan el precio al productor en función de la estimación del peso.
El transporte de los animales es inadecuado, vulnera su bienestar y ocasiona pérdidas económicas producto de las mermas y mortandad. En el caso de vacunos, antes de su envío al camal, parte de los animales son destinados a centros de engorde buscando mejorar su productividad.
En el Perú existen 53 centros de beneficio de animales de abasto, existiendo 18 de categoría tipo I, 15 tipo II y 7 tipo III (con capacidad de exportación); totalizando 40 camales con autorización permanente y certificación del SENASA, siendo 13 los camales con autorización temporal. El 52% de camales son para la especie vacuna.
El beneficio formal en mataderos y camales frigoríficos a nivel nacional, llega al 80% del ganado vacuno, y al 30% de los ovinos, caprinos, alpacas y llamas que se benefician (MINAGRI, 2017). En el caso de cuyes, se estima que el beneficio en camales es mucho menor.
La transformación primaria de fibra comprende los procesos de acopio,categorización y clasificación, los que se realizan en alrededor de 120 centros de acopio con deficiente mantenimiento e inadecuada gestión, ubicados en las regiones de Puno, Cusco, Arequipa, Huancavelica, Ayacucho y Apurímac. Respecto al proceso de lavado, peinado, hilado y confección, el 70% de la producción se concentra en 2 centros industriales de la ciudad de Arequipa (Michell e Incatops) y la diferencia en medianas empresas textiles de las ciudades de Arequipa y Lima, principalmente.
Respecto a la leche cruda de vaca, de los casi 2 millones de t/ año, el 8% está destinada al autoconsumo, terneraje y venta directa; el 52% es acopiada y procesada por la industria mayor y el 40% es transformada artesanalmente por pequeños y medianos productores y transformadores (MINAGRI, 2017).
Existen más de 3,000 unidades de transformación, en su mayoría pequeñas, con inadecuada o ausente infraestructura de acopio, bajo nivel tecnológico y distribución muy básica o ausente. Éstas poseen un débil o nulo nivel de organización e integración a núcleos lecheros eficientes. Solo alrededor de 200 unidades transformadoras son consideradas como aceptables, es decir, con condiciones mínimas de infraestructura y procesamiento para desarrollar procesos de manufactura.
Respecto a la leche caprina, el 95% se deriva a la producción artesanal (no pasteurizada) para quesos, generando así, un producto de baja calidad y con posibles problemas sanitarios. La actividad lechera ovina tiene un
gran potencial y puede convertirse en un negocio muy rentable por su mayor composición de sólidos y nutrientes, respecto a las demás especies.
Con relación a la tecnología e innovación, ésta es una limitante más, que no permite desarrollar la actividad ganadera en virtud a su baja aplicación
en el procesamiento de los productos ganaderos y estandarización de los procesos; así como, en la implementación de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), HACCP y trazabilidad.
En el caso del faenamiento y la realización de los cortes comerciales de carne, se observa el uso de equipamiento obsoleto, escasez de mano de obra capacitada, limitado manejo de registros, deficiente cadena de frío e
inadecuado o nulo manejo de residuos.
En lo que respecta al procesamiento de la leche cruda y sus derivados, a diferencia de la industria mayor, a nivel de pequeños productores se ven deficiencias en el ordeño, manejo de la leche y de la cadena de frío para preservar la calidad de la leche; así como, inapropiados sistemas de acopio y recepción en planta, con pre tratamientos incompletos y tratamientos de destino con procesos defectuosos.
En el procesamiento de fibras y lanas existen deficiencias en la esquila, al realizarse en épocas inapropiadas, sin uso de tecnología adecuada (90% en base a lapiaco o tijera), almacenaje y ensacado sin la separación de vellones de color, raza, sexo y calidad. La maquila hacia tops e hilos es realizada por empresas textiles de alta tecnología. La comercialización al mercado externo de productos con alto valor agregado aún es limitada.
En relación a la inocuidad, la Organización Mundial de la Salud señala que el 75% de las nuevas enfermedades infecciosas humanas aparecidas en los últimos 10 años fueron causadas por bacterias, virus y otros patógenos provenientes de los animales y sus productos (MINSA, 2016). Asimismo, el SENASA reporta la presencia de contaminantes de plomo, oxitetraciclinas y nitrofuranos en la carne o por encima de los Límites Permitidos
Máximos establecidos por el Codex alimentarius, lo que evidencia malas prácticas ganaderas en el manejo de productos veterinarios.
Parte del volumen de leche cruda producida no cumple con los estándares mínimos de calidad y composición, lo que influye de manera directa en la calidad de los productos terminados, inocuidad y seguridad alimentaria. Para el caso de transporte de carne y el adecuado manejo de la cadena de frío y expendio en los centros de abasto, existe el reglamento de inocuidad agroalimentaria aprobado por Decreto Supremo 004-2011-AG, que no se cumple.

ÁRBOL DE PROBLEMAS

VI. VISIÓN, IMPACTO Y OBJETIVOS

6.1. Visión


Al 2027, el Perú tiene una actividad ganadera próspera,
competitiva e insertada al mercado nacional e
internacional, en virtud a la alta productividad y calidad
de sus productos.


6.2. Impacto Esperado del Plan Nacional de Desarrollo Ganadero


Lograr el incremento sostenido de los ingresos mensuales
de los pequeños y medianos productores, sobre la base
de fortalecer sus capacidades y tecnificación productiva,
y mejorar la plataforma de servicios para la generación
de valor; en un marco de uso sostenible de los recursos
naturales e inclusión social y económica de la población
rural


6.3. Objetivo General


Mejorar la competitividad promoviendo el desarrollo
productivo y comercial sostenible de los productos y
derivados de la actividad ganadera.


6.4. Objetivos Específicos
Objetivo Específico 1:


Gestionar adecuadamente los recursos naturales
asegurando la sostenibilidad de los sistemas productivos
ganaderos y reduciendo su vulnerabilidad frente a los
eventos climatológicos adversos.


Objetivo Específico 2:

Elevar los niveles de producción de los sistemas ganaderos,
a través del uso eficiente de la tecnología y la innovación
en sus procesos.


Objetivo Específico 3:

Incrementar el valor agregado de los productos ganaderos.


Objetivo Específico 4:

Mejorar la cobertura de servicios para el acceso adecuado
al mercado de los productos ganaderos.


Objetivo Específico 5:

Fortalecer la institucionalidad y la normatividad

VII. METAS Y ESTRATEGIAS GENERALES

En el Anexo III, se observan las metas proyectadas al
2021 y 2027, las mismas que fueron calculadas aplicando
tasas históricas y tendencia basadas en:

a) estadística continua del Sistema de Información y Estadística Agraria,
SIEA-MINAGRI

b) estadística del INEI, de acuerdo a los
resultados de censos y encuestas anuales para el sector
agrario.

c) FAOSTAT y

d) marco presupuestal de los programas y proyectos del MINAGRI para impulsar el subsector ganadero.

El Plan Nacional de Desarrollo Ganadero espera lograr una tasa incremental del Valor Bruto de la Producción – VBP del 5.8% anual para la actividad avícola y del 4.3%2 para los productos ganaderos de las crianzas vacuna, ovina, porcina, camélidos sudamericanos domésticos, caprina y
de cuyes; en el período 2017-2027.
El impulso a la actividad ganadera nacional considera el incremento de la productividad como estrategia de competitividad, por lo que se esperan incrementar los siguientes valores de rendimiento:


PLAN GANADERO NACIONAL 2017-207

PLAN DIAGNOSTICO DE CRIANZAS PRIORIZADAS PARA EL PLAN GANADERO 2017-207

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One Response

  1. Gracias por la información, saludos cordiales

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